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Contaminación en nuestras ciudades y el efecto que tienen los vehículos eléctricos

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Foto de la ciudad de Houston (Estados Unidos) de noche

Análisis de los problemas actuales en las ciudades y sus soluciones

Para entender el motivo de este análisis hay que partir de dos premisas: primera, el vehículo más ecológico es el que no se fabrica y segunda, lo más rentable para el bolsillo del ciudadano medio es apurar el uso de su coche particular hasta que el dinero gastado en mantenimiento, revisiones, reparaciones y averías sea tan alto que haga viable su sustitución por otro.

Teniendo esto en cuenta qué pasa cuando un propietario se plantea la sustitución de su viejo vehículo contaminante por uno más moderno. Pues pasa que si en el uso que le va a dar predominan los trayectos urbanos, debería tener algunas cuestiones en consideración.

1. El problema de la calidad del aire en las ciudades es un asunto de salud pública. El uso del vehículo privado y las flotas contaminantes de transporte de viajeros en las ciudades son responsables del 30% de dióxido de carbono (CO2) y del 75% de dióxido de nitrógeno (NO2), gas altamente perjudicial para nuestra salud.

A este respecto un estudio del año pasado sobre Zaragoza apuntaba que se podrían evitar 225 muertes al año si redujera su nivel de contaminación.

2. El transporte privado dentro de las ciudades no solo contamina el aire. También produce una gran ocupación del espacio urbano y una alta tasa de contaminación por ruido. Según el informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) “El ruido en Europa 2020”, en la mayor parte de los países europeos más del 50 % de los habitantes de las zonas urbanas están expuestos a niveles de ruido de tráfico rodado de 55 decibelios o más durante el período diurno, vespertino y nocturno. Una exposición permanente al ruido genera graves problemas de salud.

3. Las normativas cada vez más restrictivas sobre las emisiones de los coches particulares hacen que en algunas ocasiones los vehículos más contaminantes tengan restringido el acceso al centro de algunas ciudades. La normativa europea limita las emisiones de carbono (CO2) de los vehículos ligeros. Desde el 1 de enero de 2020 ya obliga a las marcas a que la media de sus ventas no supere 95 gr de CO2 por kilómetro recorrido. De lo contrario se enfrentan a multas multimillonarias.

4. El consumo en combustible de los vehículos de combustión interna aumenta considerablemente en el uso urbano, que consiste básicamente en ciclos seguidos de arrancar, acelerar, frenar y parar con el consiguiente desgaste de elementos como la caja de cambios, pastillas de freno y sistemas de escape.

5. Lo anterior nos lleva al mantenimiento del vehículo, que se encarece con el aumento del uso urbano de mismo: filtros, embragues, bujías, motor de arranque, batería…

6. Y por último otros gastos asociados al uso urbano del vehículo son del aparcamiento en parkings públicos y zonas reguladas de las ciudades (zona azul, zona naranja, etc.)

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¿Por qué elegir un coche eléctrico antes que un coche gasolina o diésel actualmente?

Ante estas cuestiones podemos considerar la adquisición de un vehículo de combustión (gasolina o diésel) o de un vehículo eléctrico. Hay alternativas intermedias, como los híbridos o los híbridos enchufables, pero no dejan de ser vehículos de combustión con un apoyo de batería y motor eléctricos más o menos capaces o potentes. Vamos a ver cómo incide la compra de un vehículo eléctrico en los condicionantes expresados anteriormente:

1. El coche eléctrico no emite gases contaminantes, ni CO2 ni NO2, ni partículas en suspensión. Contamina su fabricación como la de cualquier producto industrial, pero en el ciclo de su uso la contaminación producida, que es la generada por la producción de la electricidad que utiliza es sensiblemente inferior a la de cualquier vehículo con motor térmico que use gasolina o gasoil. En el uso urbano esto tiene mucha importancia puesto que cada vez respiramos aire de peor calidad.

2. Los vehículos con motor eléctrico son totalmente silenciosos en su funcionamiento. De hecho por directiva europea los coches eléctricos están obligados a llevar un dispositivo artificial generador de ruido para seguridad de los peatones. Todos conocemos experiencias de sustos por no escuchar a un patinete, bici o moto eléctricas.

3. Los episodios de alta contaminación que ocurren en grandes ciudades obligan a restringir el tráfico de coches contaminantes en zonas del centro. Los vehículos más recientes ya tienen su etiqueta medioambiental, que les permite o no acceder a estas zonas. Todos los eléctricos cuentan con la etiqueta 0 emisiones, con la que pueden acceder a las zonas restringidas.

4. La mayor eficiencia de los coches eléctricos se consigue, a diferencia de los térmicos, en trayectos urbanos. Al contar con frenada regenerativa los ciclos de arrancar y parar recuperan energía para las baterías con lo que se consiguen consumos más bajos de los obtenidos en carretera. El ahorro económico es muy considerable ya que se suma a ello la eficiencia de los motores eléctricos frente a los de combustión.

5. Los componentes de un coche eléctrico son muy reducidos, constan básicamente de un motor eléctrico acoplado directamente al eje de transmisión y una batería que lo alimenta, además del cargador a bordo. Carecen de caja de cambios, bujías, inyectores, correas o cadenas de distribución, engranajes, árbol de levas, turbos y todo un sinfín de piezas móviles, con su consiguiente engrase, que contienen los sofisticados motores actuales de combustión. Ello hace que el mantenimiento de un vehículo eléctrico se simplifique al máximo, lo que reduce considerablemente los precios de las revisiones.

6. Hoy por hoy los vehículos eléctricos gozan asimismo de ventajas fiscales y económicas. Además de ayudas a la compra como los planes MOVES, tienen deducciones para el uso urbano como la reducción del impuesto municipal de vehículos de tracción, la exención de pago en zona azul en muchas ciudades o la instalación de puntos de recarga gratuitos por parte de Instituciones, centros comerciales, empresas, etc. en entornos urbanos.

Teniendo en cuenta todos estos factores el uso cada vez más extendido de vehículos eléctricos en entornos urbanos es muy importante, primero en el transporte público ya que los autobuses recorren millones de kilómetros cada año por nuestras calles emitiendo gases contaminantes, ocupando espacio y haciendo ruido. Segundo en el transporte privado, el mayor generador de ocupación de espacio urbano, coches con muy baja tasa de ocupación, la mayoría de las veces sólo el conductor, y de contaminación ambiental. La sustitución de ambas flotas por vehículos no contaminantes junto con el uso cada vez más frecuente de vehículos de movilidad personal (VMP), patinetes, bicicletas, carsharing y motosharing, serán herramientas importantes para mejorar la calidad del aire y la calidad de la vida en nuestras ciudades.

Artículo realizado por Chema Vela.

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