EE. UU. mete a BYD, Nio y CALB en su lista de empresas chinas vinculadas al ejército y eso es un problema

Estados Unidos ha incluido a BYD, Nio, CALB y otros gigantes chinos del coche eléctrico, las baterías y la tecnología en su lista de empresas vinculadas al ejército, una decisión que no implica sanciones directas, pero que aumenta la presión sobre compañías clave en la movilidad eléctrica global.

Lista negra de Estados Unidos a marcas chinas

Estados Unidos vuelve a elevar la presión sobre la industria tecnológica china. El Departamento de Defensa ha actualizado su lista 1260H de “empresas militares chinas” e incluye ahora a nombres de enorme peso en el sector del coche eléctrico, las baterías, la robótica, la inteligencia artificial y los semiconductores.

Entre las compañías señaladas aparecen BYD, Nio, CALB, EVE Energy, Hesai, RoboSense y Unitree, además de gigantes tecnológicos como Alibaba y Baidu. La decisión no equivale automáticamente a una sanción, pero sí puede complicar la relación de estas empresas con organismos públicos, contratistas de defensa, inversores y socios estadounidenses.

Washington amplía el foco sobre el coche eléctrico chino

La nueva actualización de la lista 1260H confirma que la tensión entre Estados Unidos y China ya no se limita a los chips o las telecomunicaciones. Ahora alcanza de lleno a la movilidad eléctrica, las baterías, los sensores lidar y la robótica avanzada.

BYD es, sin duda, uno de los nombres más llamativos. La marca china se ha convertido en uno de los mayores fabricantes mundiales de coches eléctricos e híbridos enchufables, y su inclusión en esta lista llega en un momento de fuerte expansión internacional. El Pentágono sostiene que BYD estaría directa o indirectamente relacionada con organismos estatales chinos como SASAC y MIIT, y la considera parte del entramado de “fusión civil-militar” impulsado por Pekín.

Nio también aparece en el documento. En su caso, el Departamento de Defensa apunta a supuestas relaciones con SASAC y MIIT. Aunque la compañía no tiene una presencia comercial masiva en Estados Unidos, sí mantiene actividad vinculada a investigación y desarrollo en San José, California, dentro de su red global de centros.

Baterías, lidar y robótica: sectores cada vez más vigilados

La decisión también afecta a empresas clave en la cadena de suministro del vehículo eléctrico. CALB, uno de los grandes fabricantes chinos de baterías, suministra a marcas como Xpeng, Leapmotor, GAC, Mazda, Changan y Deepal. Su inclusión resulta especialmente relevante porque la batería se ha convertido en uno de los elementos estratégicos de la nueva industria del automóvil.

EVE Energy, proveedor de baterías para fabricantes como Tesla, BMW y Mercedes-Benz, también figura en la lista. El Pentágono la relaciona con apoyo gubernamental chino y con programas industriales considerados sensibles por Washington.

En el apartado de sensores, aparecen Hesai y RoboSense, dos compañías muy relevantes en tecnología lidar, una pieza clave para los sistemas avanzados de asistencia a la conducción y el desarrollo del coche autónomo. El documento estadounidense también menciona a Unitree, startup de robótica que ha ganado visibilidad internacional por sus robots humanoides y cuadrúpedos.

La presencia de Unitree es especialmente delicada porque Nvidia anunció recientemente su colaboración con esta empresa dentro de soluciones de robótica académica basadas en Isaac GR00T y Jetson Thor. Esto muestra hasta qué punto la frontera entre innovación civil, inteligencia artificial y uso potencial militar se ha vuelto cada vez más difusa.

No son sanciones directas, pero el impacto puede ser importante

Estar en la lista 1260H no implica una prohibición automática para operar en Estados Unidos. No es lo mismo que estar en la Entity List del Departamento de Comercio ni en una lista de sanciones del Tesoro. Sin embargo, la designación sí puede tener consecuencias prácticas.

Según Reuters y AP, la inclusión puede limitar o impedir futuros contratos con el Departamento de Defensa y elevar el riesgo reputacional y legal para las empresas afectadas. También puede servir como antesala para medidas más duras en materia de contratación pública, inversión, suministro tecnológico o acceso a determinados mercados.

La actualización no se queda en el sector del automóvil. También incluye a Alibaba, Baidu, WuXi AppTec, BOE, JA Solar, Trina Solar, TP-Link, CXMT y YMTC. Tencent y CATL ya habían sido añadidas en una versión anterior de la lista publicada en 2025.

Algunas empresas rechazan las acusaciones

Varias compañías chinas han negado cualquier vínculo militar. WuXi AppTec, por ejemplo, calificó la designación como incorrecta y aseguró que tomará medidas para impugnarla. Alibaba y Baidu también han rechazado las acusaciones, según AP. 

El movimiento llega después de un episodio llamativo ocurrido en febrero, cuando el Pentágono publicó brevemente una versión similar de la lista con nombres como Alibaba, Baidu y BYD, para retirarla poco después sin una explicación clara.

Las marcas chinas lo tienen difícil en Estados Unidos, pero ¿está justificado?

La inclusión de BYD, Nio, CALB o EVE Energy en esta lista confirma que el coche eléctrico ya es mucho más que una cuestión industrial. Es geopolítica pura. Estados Unidos sabe que China domina buena parte de la cadena de valor de las baterías, los vehículos eléctricos y ciertos componentes tecnológicos, y está utilizando todas las herramientas disponibles para frenar esa dependencia.

El problema es que esta estrategia también puede tener efectos secundarios. Muchas marcas occidentales dependen de proveedores chinos, especialmente en baterías y electrónica. Si Washington endurece todavía más el cerco, no solo sufrirán las empresas chinas: también podrían verse afectadas compañías europeas y estadounidenses que han construido sus planes de electrificación sobre esa cadena de suministro.

La gran pregunta es si esta presión acelerará una industria más diversificada o si, por el contrario, encarecerá aún más la transición hacia el coche eléctrico.

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