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El vehículo eléctrico en España, recarga rápida y tarifa de la luz

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En este artículo pretende hacerse una pequeña reflexión sobre la evolución, en España, del vehículo ligero (turismos, pick-ups y LCV) eléctrico puro (vehículos que no dispongan de motor de combustión interna, en adelante “BEV”), de la recarga rápida (recarga que suministra al vehículo una potencia superior a 50kW), así como sobre los retos y las oportunidades que las empresas tienen con lo que esta por venir en el sector.

Situación del vehículo eléctrico en España

El BEV empieza a ser una realidad en nuestro país y los números así lo reflejan; así, si bien es cierto que queda todavía mucho camino por recorrer existen datos que invitan al optimismo.

Desde el año 2019 las matriculaciones de vehículos en general han disminuido considerablemente. En este sentido, si nos centramos en vehículos ligeros, turismos, LCV y pick ups podemos ver como las matriculaciones de éstos han disminuido un 4,8% si comparamos 2018 con 2019, y un 32,3% si hacemos lo propio con 2019 y 2020. Pues bien, pese a esta gran caída, tal y como refleja la gráfica siguiente, las matriculaciones de BEV ligeros se incrementaron en nuestro país en un 66% de 2018 a 2019 y un 23% de 2019 a 2020:

Ahora bien, en España el parque móvil es de unos 28 millones de turismos y de vehículos comerciales ligeros*, teniendo éstos una vida útil de en torno a 12,65 años*, y teniendo en cuenta que las ventas de este tipo de vehículos eléctricos representaron en 2020 un 2,3%, es evidente que queda mucho camino por recorrer para la electrificación del parque móvil en nuestro país. Además, no solo sea necesario que las ventas de vehículos eléctricos sigan aumentando, sino que se antoja fundamental que la tendencia alcista continúe en el tiempo.

Si giramos la vista hacia nuestros vecinos europeos vemos que estamos a la cola en cuanto a % de ventas de vehículos eléctricos en comparación con otros vehículos, principalmente los de combustión interna, debiendo preguntarnos qué están haciendo bien países como Alemania o Portugal, que triplican nuestros números, y qué estamos haciendo mal nosotros.

El gráfico a continuación refleja una comparación de la venta de vehículos eléctricos Europa (contando en este caso con híbridos “HEV” e híbridos enchufables “PHEV”).

Así las cosas, el principal obstáculo que existe en España para permitir este cambio es la falta de incentivos para el usuario final: durante los últimos años hemos presenciado como la gran cantidad de incentivos y ayudas por parte de los gobiernos de Francia y Alemania (por poner dos ejemplos), han catapultado el número de matriculaciones de BEVs hasta superar las 100.000 (y casi alcanzar las 200.000 en el caso de Alemania) no así en España en donde sin incentivos y ayudas suficientes nos está costando llegar a las 20.000 matriculaciones.

Por poner un ejemplo, para la compra de un vehículo eléctrico puro (en concreto, de un turismo de un valor inferior a 45.000€), en Francia el plan de ayudas anunciado en mayo de 2020 aseguraba unas ayudas de 7.000€ sin achatarramiento del vehículo anterior y de 12.000€ con achatarramiento mientras que en España, el plan MOVES III anunciado recientemente ofrece una ayuda financiera de apenas 4.500 sin achatarramiento y de 7.000 con achatarramiento.

La diferencia, como se puede ver, es notable.

No obstante lo anterior, lo cierto es que poco a poco en España empezamos a contar con una infraestructura y unas medidas que de manera lenta pero progresiva están permitiendo que cada vez sea más atractiva la elección de un BEV.

La carga rápida, una oportunidad de negocio real para Pymes e industria

Estamos siendo testigos de un cambio de concepto total en la movilidad para el usuario final con la aparición de empresas que han permitido que la oferta de movilidad haya cambiado radicalmente en los últimos 10 años y que ahora dispongamos de servicios de movilidad más rápidos, más dinámicos y tecnológicamente más avanzados.

Si a estos avances en movilidad para el usuario final le añadimos la necesidad imperiosa de reducir las emisiones de CO2, tenemos como resultado una tendencia claramente encaminada a la reducción del número de vehículos por hogar y a que dichos vehículos sean cada vez menos contaminantes, siendo el BEV, sin duda alguna, una de las mejores alternativas.

Así, si bien como hemos visto gracias a las ayudas y a la evolución del mercado el usuario final ve cada vez más cercana la posibilidad de adquirir un BEV, es lógico que a la hora de decidirse a comprarlo se plantee la siguiente duda: y ahora, ¿dónde lo cargo?

Evidentemente para el usuario final la mejor opción de carga será, siempre que sea posible, contar con un punto de recarga en su propio garaje o en su comunidad de vecinos sin embargo, lamentablemente en España el 70% de la población vive en edificios de viviendas y no siempre disponen de plazas de garaje propias, con lo cual el usuario tiene, necesariamente, que acudir a otras posibilidades de recarga tales como la oficina, los centros comerciales, los hoteles, los restaurantes o las estaciones de servicio (transformadas en electrolineras).

Por este motivo, el crecimiento y la expansión del sector eléctrico nunca será posible si nuestro país no cuenta con una red de infraestructura adecuada y pertinente y que crezca de manera paralela a la venta de BEV.

Pues bien, centrándonos en las infraestructuras de recarga alternativas a las viviendas antes mencionadas (electrolineras, centros comerciales, etc.), será recomendable instalar en ellas, siempre que la potencia de instalación lo permita, cargadores de carga rápida que son aquellos capaces de suministrar una potencia superior a 50kW en corriente continua.

Desde el punto de vista de la inversión que se tendrá que realizar en estas infraestructuras de recarga se antoja fundamental hacerse las siguientes grandes preguntas:

¿Cuánto me va a costar la instalación del equipo? ¿Hay ayudas económicas?

Dependiendo de la empresa instaladora, de la estación de recarga que se quiera instalar y de las características de la instalación, su precio puede variar mucho. No obstante, se suele cumplir la siguiente regla: el 40% del precio total corresponde a la estación de recarga y el 60% del precio de la operación se corresponde con el precio de la instalación del equipo.

En cualquier caso, debe tenerse en cuenta que el plan MOVES III (dotado con 400 millones de euros, ampliable a 800 millones de euros) financia hasta el 80% del presupuesto total de la instalación de la infraestructura de recarga en algunos casos y el 35% de la inversión, como mínimo, en la mayoría de los casos.

Para ayudar a entender la cuantía de las ayudas a percibir se puede utilizar la siguiente tabla en la que se puede observar que para empresas (pequeñas, medianas y grandes) que quieran instalar un equipo de una potencia superior a 50kW, las ayudas estarían situadas entre el 35% y el 55% del presupuesto total de instalación.

¿Qué cargador instalo?

Para responder a esta pregunta es importante tener en cuenta diferentes aspectos del cargador tales como la potencia que es capaz de suministrar, su modularidad, la posibilidad de carga simultánea de varios vehículos, la conectividad del equipo, su usabilidad y su robustez, el servicio proporcionado en la instalación y en su puesta en marcha y por supuesto, el servicio posventa.

Desde EVBox hemos desarrollado la solución perfecta para toda empresa que quiera ofrecer servicio de carga rápida y eficiente a sus clientes: el EVBox Troniq Modular en el que entre otros, ha confiado recientemente el fabricante de vehículos Mercedes-Benz (link para más información) quien así lo anunció en el lanzamiento oficial al mercado de su nuevo y revolucionario camión eléctrico eAtros (link a la presentación oficial ) en un acto en el que también hizo oficial su alianza con EVBox (link a la nota de prensa).

La estación de recarga EVBox Troniq Modular es capaz de suministras desde 90kW hasta 240kW, su potencia es actualizable en el tiempo mediante la agregación de módulos de potencia de 30kW permitiendo cargar hasta 3 vehículos al mismo tiempo, tiene comunicaciones 4G, incluye un sistema extremadamente novedoso de cableado retráctil, es muy fácil de utilizar gracias a su pantalla táctil de 15”, es una estación robusta, duradera, actualizable en el tiempo, fácil de mantener y además, tiene un diseño atractivo e innovador.

¿Qué modelo de negocio me interesa? ¿es rentable?

Una vez analizada la inversión y qué equipo instalar, conviene pensar en la rentabilidad que se puede obtener de esta inversión. Para responder a esta pregunta primero hemos de preguntarnos cuál es el coste actual para el usuario final de recarga en los diferentes ámbitos; tanto en la recarga vinculada como en la recarga de rápida. Para ello, utilizaremos una tabla tomada de la web del Ministerio para la transición ecológica y el reto demográfico, que es tremendamente gráfica y ejemplificadora en la cual se reflejan los resultados de un estudio realizado sobre el coste de los diferentes “combustibles” utilizados en los medios de transporte disponibles actualmente; gasolina, diésel, GNC, GLP y electricidad.

Comparativa sobre precios de combustibles de automoción (€/100km)

Por un lado, y como se puede observar en la tabla anterior, la recarga vinculada (o lenta) es la más barata con diferencia sobre el resto, siendo por este motivo el sistema de recarga más recomendable. Por otro lado, la carga de rápida tiene un coste considerablemente más elevado, superior incluso al del gasóleo, lo que plantea una gran oportunidad para las empresas que quieran invertir en ofrecer este tipo de soluciones a sus clientes.

Como se puede observar, el precio, pese a ser elevado, es competitivo y hay diferentes empresas, como los operadores de puntos de recarga (también conocidos como CPOs), que ponen a disposición de cualquier compañía interesada diferentes modelos de negocio para rentabilizar la inversión en movilidad eléctrica como son, por ejemplo, los aquí descritos:

  • Modelo 1, gestión total por parte del CPO: el CPO es quien alquila la plaza de aparcamiento, realiza la inversión e instala, mantiene y opera la estación de recarga recayendo los beneficios sobre el propio CPO y permitiendo al propietario de la empresa ofrecer soluciones de movilidad eléctrica a sus clientes sin tener que hacer ningún tipo de inversión.
  • Modelo 2, gestión híbrida CPO/empresa: El CPO instala y mantiene la estación de recarga, y la inversión y los beneficios por explotación se reparten entre CPO y empresa, sin que tenga esta última que realizar una gran inversión y se pueda limitar a obtener beneficios parciales de la carga de sus clientes y de ofrecer este servicio a éstos.
  • Modelo 3, gestión total por parte de la empresa: El CPO instala y mantiene la estación de recarga, mientras que el propietario de la empresa se encarga de realizar la inversión y de llevar a cabo la explotación del punto de recarga. En este caso es el propietario el que no solo ofrece a sus clientes servicios de movilidad eléctrica, sino que además percibe los beneficios de la explotación de las estaciones de recarga.

Lo más interesante de este tipo de negocio para las empresas son los márgenes de beneficio que pueden obtener ya que en la movilidad eléctrica éstos son mucho más interesantes que los existentes, por ejemplo, en las gasolineras: haciendo un calculo rápido y teniendo en cuenta las principales variables que determinan el precio del kWh, podemos observar como si bien el kWh se paga a unos 0,15-0,3 €/kWh el mismo se puede vender a 0,35-0,5 €/kWh, existiendo elevadas posibilidades de obtener grandes beneficios.

Con las tres preguntas respondidas, la decisión final será mucho más clara y certera.

La nueva tarifa de la luz, oportunidad de negocio para todo tipo de empresas

Se antoja necesario realizar en este punto una breve reflexión acerca de la nueva tarifa de la luz y lo que supone para Pymes e industria con relación al BEV.

En cuanto a las Pymes con una potencia contratada entre 15 kW y 50 kW, pasan éstas, con la nueva tarifa de la luz, a tener una diferenciación de precios de tres a seis periodos tanto en potencia como en energía. Además, según la CNMC todas las Pymes que tuvieran contratada la tarifa 3.0A o 3.1A, pasarán a pagar entre un 4% y un 6% menos en su factura de la luz.

En el ámbito industrial el cambio en la tarifa de la luz también es perceptible pues se adapta la definición de los periodos horarios a la evolución registrada por la demanda. Según afirma también la propia CNMC el consumidor industrial acogido a una tarifa 6.1, 6.2 y 6.3 pasará a pagar entre un 3% y un 12% más (siempre refiriéndonos a la parte regulada) y disminuirá en un 3% en los usuarios acogidos a la 6.4 (recordemos que esta tarifa es para potencias contratadas mayores a 145kW).

Así pues, para una compañía tipo eléctrica (Energy Utility), este sería sin duda el momento perfecto para lanzar ofertas y promociones atractivas para sus clientes aprovechando el nuevo marco regulatorio de la tarifa de la luz con doble potencia (en el usuario final) y planteando ingresos adicionales si hablamos de Pymes e industria. En España las principales compañías eléctricas se han posicionado fuertemente mediante la adquisición o participación de fabricantes de infraestructura de recarga eléctrica y están, desde hace tiempo, muy activas en este sentido.

Y con todo esto, ¿cuáles son las previsiones de futuro del BEV en España? ¿podrá nuestra infraestructura energética suministrar la energía demandada?

En este sentido publica Bloomberg un interesante artículo titulado “Electric Vehicle Outlook 2021”: en el que se realiza un exhaustivo estudio sobre el futuro del BEV, y que recoge el siguiente gráfico sobre la demanda de electricidad en Europa en los próximos años:

Como se puede observar en la gráfica anterior, en Europa, con las previsiones actuales de ventas de vehículos eléctricos que tenemos desde hoy y hasta 2040, la demanda de electricidad aumentará (previsiblemente) en un 16%. Si bien a día de hoy existen, aproximadamente, 10 millones de BEV en nuestras carreteras, la previsión de Bloomberg es que en el año 2025 (es decir, en apenas 3 años) estaremos hablando de más de 50 millones. Sorprendente y esperanzador.

En idéntica línea explicaba hace unos meses un artículo de la revista Norwegian EV Association como en Noruega, el vehículo eléctrico supone ya las dos terceras partes de las ventas de vehículos de dicho país (como constata la segunda gráfica de este artículo). Si nos basamos en el análisis realizado por la revista, a España le quedarían aún diez años para alcanzar este umbral. Ahora bien, aunque en nuestro país es evidente que este cambio está costando, no cabe duda de que tan pronto como los consumidores lo interioricen, las ayudas se materialicen y contemos con una red de infraestructuras lo suficientemente sólida y amplia, la expansión del vehículo eléctrico será imparable y superará todas las expectativas.

Así las cosas, confiando ciegamente en este mercado, la apuesta de este articulista es que no tardaremos diez sino cinco años en alcanzar los dos tercios de ventas del vehículo eléctrico. ¿Cuál es su apuesta?

Artículo realizado por: Javier Lazaro
Business Development Manager EVBox Iberica

*Fuente: Datos obtenidos del informe anual 2019 de la ANFAC

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